TOP

CULTURA: UN CARTERO EN LA ERA DIGITAL

P

ara esta edición de Pixeles Mexicanos quisimos introducirnos en el Servicio Postal de México y en esta conmovedora entrevista el Sr. Efrén González López nos comparte su experiencia de vida al servicio de la mensajería postal. 

 

¿Cómo comenzó su historia en Correos?

Tengo aproximadamente veinticuatro años de servicio. Ingresé por parte de mi suegro, él se jubiló y me dejó su plaza. Esa fue la forma en la que pude ingresar. 

¿Cómo se ha transformado el servicio postal en estos años?

La transformación ha sido muy drástica para nosotros porque es una dependencia que se niega a morir pero sigue adelante. (Entre lágrimas). Es una gran nostalgia porque cuando yo empecé era mucho el correo, muchas las cartas y el trabajo, y ahora ya se nos está viniendo abajo todo esto. 

Aquí empece como todos, repartiendo correspondencia a domicilio. Recuerdos hay bastantes pues la gente es muy noble y nos corresponde a nosotros. Nos dan muchas cosas de agradecimiento por el servicio que les damos. Los días 12 de noviembre, que es el día del cartero, la gente gratifica a todos los compañeros, nos da desde regalos, dinero o cualquier cosa que los carteros recibimos en este día y pues el agradecimiento de que la gente que nos toma en cuenta todavía. 

Es una dependencia que, a pesar del internet y otro tipo de comunicación, de todas formas sigue adelante y como que queremos caer y no caemos, pero no nos dejamos caer.

Servicio Postal Mexicano, Correos de México

¿Cómo es la rutina diaria?

La rutina sigue siendo la misma, los horarios son de 8:00 am a 4:00 pm, desde que llegamos nos esperamos a que llegue al ruta de Silao -que es la bodega que concentra toda la correspondencia que llega del exterior de la República y del Estado- llega como 8:30 y entonces nos ponemos a abrir los costales, ahí vienen todas las cartas, los vaciamos, los separamos y distribuimos por secciones. Una vez que ya está todo repartido, ya cada quien agarra lo que le toca y cada quién lo empieza a separar por colonias, por calles y por números. Lo van compaginando para que la momento de estar en la ruta esté todo acomodado y no se tengan que regresar a buscar otra calle. Ellos salen a repartir algunos en bicicleta y otros en moto. Cuando vamos en bicicleta, tenemos que estar al ras del domicilio de las personas. Regresan hasta que terminan y si aún tienen trabajo deben ponerse a compaginar lo que les quedó para hacerlo al día siguiente.

¿Recuerdas la historia de algún paquete en particular?

Hay muchos recuerdos porque antes mucha gente se esperanzaba de recibir cartas. Muchas venían de Estados Unidos porque era la única forma de contactarse en muchas comunidades rurales. Entonces, cuando nosotros llegábamos con nuestro silbato,  la gente salía y decía “Es el cartero y me trae mi sobre”. Son muchos recuerdos lo que hay entre toda esa gente. (Entre lágrimas). Más que nada, me entristece y me da nostalgia porque yo empecé lo que es todo esto y la gente es muy agradecida con el servicio que les damos.

Bastantes veces nos tocaba entregar sobres que hasta olían a perfume o tenían rosas pintadas y nos dábamos una idea de quién era la persona que estaba esperando. A mí me llegó a pasar que silbaba una cuadra antes y la gente ya salía y te esperaba antes de que llegaras a su domicilio. Llegaban y me abrazaban y me decían “Ya lo estaba esperando”, y pues el gusto era mayor. Y ahora pues lamentablemente con el Internet ya nos quitó como un 60% del trabajo.

Recuerdo que un día me tocó entregar un paquete que contenía unas cenizas. Era un paquete pequeño, se veía normal, yo no sabía que era eso pero cuando llegué al domicilio, y pregunto por la persona, la señora me dice: “Que bueno que ya me trajo a mi viejito” y yo quedé desconcertado. Entonces, abre la caja en frente de mí y eran las cenizas. Hay veces que traemos tantas cosas que no nos podemos imaginar qué es lo que vamos a entregar hasta que uno llega al domicilio y vez la sorpresa de las personas.

Servicio Postal Mexicano, Correos de México

¿Sienten responsabilidad al entregar los paquetes?

Sí, es una gran responsabilidad pero hay veces que hay gente que sólo está esperando para asaltarte. Una vez me tocó que me asaltaron y me quitaron la bicicleta con todo y la valija. Y entonces, cuando cosas así suceden, nosotros debemos hacer un reporte ante el Ministerio Público para deslindar responsabilidades y, aunque la responsabilidad no es nuestra, sientes lo contrario pues la responsabilidad sí es mucha. Por eso es importante entregar todo lo más rápido que se puede.

¿Qué pasa con el correo que no se entrega?

Hay cartas que no se entregan por diferentes razones, cuando no traen número o nombre se trata de preguntar a los vecinos. Pero cuando no se entregan se regresan a la persona que la envía. Cuando no vienen los datos de quien la envía, se archiva y luego después de siete meses se desaparece. Las guardan en Guanajuato, ahí está el archivo.

¿Cómo perciben sus hijos el oficio del cartero?

Tengo tres hijos, pero lo que pasa es que ahorita así como estamos ya nadie quiere ingresar a Correos, ni de mi familia ni de los demás que están aquí. Porque hay trabajos mejores o porque tienen estudios que ya no son para estar aquí en el correo. Ya no quieren estar aquí porque quieren hacer cosas más arriba. Yo estoy con mucho gusto aquí y desempeño mis labores lo mejor que puedo. Pero ellos ya no quieren ingresar.

Ellos saben todo lo que yo he pasado porque andando en la calle uno tiene que sufrir, tienes que estar afuera en el frío en el calor, también cuando está lloviendo y para el cartero no hay nada que nos detenga. Mientras se pueda tenemos que estar en la calle.

¿Usted cree que va a desaparecer el oficio del cartero?

Nos están poniendo muchas trabas para que esto ya no prosiga pero mientras no nos digan que esto se acaba, mientras tengamos cartas que repartir, tendremos esperanzas de seguir adelante.

Post a Comment