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VIAJES: CHACAHUA, UNA MISTERIOSA BELLEZA

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or supuesto no podía irme de Oaxaca sin conocer su lado más surreal, así que después de un mes de estar entre Mazunte y San Agus, nos dirigimos a una “isla” que se encuentra rumbo a Pinotepa Nacional, llamada Chacahua. Cuando un amigo me contó sobre este escondido lugar, sentí unas ganas inmensas de conocerlo y entre más investigaba y menos información encontraba sobre él, cada vez me parecía más tentador.  

Antes de partir a nuestro próximo destino paramos unos días en Puerto Escondido que nos dio energía para continuar el viaje, trabajar un poco y disfrutar de algunas comodidades que no habíamos tenido semanas atrás, hasta que por fin se dio el día de continuar.

Llegar a Chacahua fue toda una aventura, primero se debe tomar una van que va de Puerto Escondido a Río Verde, en donde se baja y toma un taxi colectivo al paradero de Zapotalito, ahí se deben esperar unos minutos para agarrar una lancha que te adentra a este oasis natural para finalmente llegar a la comunidad. Después de múltiples transportes, varios kilómetros recorridos y un pronunciado calor, normal de la zona, la magia comienza… Y es que traspasar esta laguna entre los hermosos manglares, rodeados de aguas que con el paso se vuelven transparentes, te hace sentir en un documental de Discovery Channel descubriendo tierras escondidas en quien sabe qué lugar del mundo.

Precisamente fue este el momento en donde supe que no había esperado tanto tiempo en vano para conocer mi último destino de Oaxaca, que sería mi hogar por por lo menos 2 semanas más. 

Chacahua es un Parque Nacional que comprende cinco lagunas con casi 3000 hectáreas de manglares ubicadas junto al Océano Pacífico. Dentro de este parque se encuentra la pequeña comunidad de Chacahua que tiene la particularidad de ser afromestiza y que simula ser una isla ya que está rodeada por un lado de la laguna y por el otro del mar. 

La belleza de este sitio no es la que encuentras en un caribe mexicano o en las islas paradisiacas de Tailandia, sino increíblemente es una belleza inexplicable que te envuelve con el paso de los días, conforme descubres sus tesoros y ese pacto místico que tiene con la madre tierra. 

Un día decidimos recorrer los manglares con un amigo local, con él admiramos a algunas de las más de 150 especies de aves que alberga este ecosistema y supimos que dentro de las playas de Chacahua más de 3 especies de tortugas llegan a desovar, entre ellas: la golfina, la prieta y la laúd. Entre las muchas aventuras que nuestro amigo nos contaba y con las que reíamos por su manera tan peculiar, también conocimos más detalladamente sobre el maravilloso proceso del fenómeno natural de la bioluminiscencia que por si fuera poco también podíamos experimentar en esta bella laguna.

Anteriormente ya había admirado este fenómeno en otras playas muy bellas también, pero en Chacahua fue y a la fecha, sigue siendo muy especial, tal vez por la forma tan auténtica y aventurera en la que lo vivimos con nuestro guía favorito, quien busca cuidar de la naturaleza y conectar con lo más profundo de ella.

Ya caída la noche, con una plática informativa partimos en pequeñas canoas que llevas a remo a través de los manglares llenos de oscuridad, cuando sales de ese laberinto en donde de pronto te preguntas ¿qué hago aquí? vislumbras una luminosidad que con el movimiento se hace más intensa y que forma el espectáculo perfecto con las estrellas más resplandecientes que jamás verás.

Creo que pocas experiencias me han hecho sentir con tanta incertidumbre y asombro a la vez, con tantas ganas de aventarme al agua, y con tanta duda de hacerlo por no saber que hay debajo, pero con confianza de que nada malo pasará. Y simplemente así sucede una noche mágica en donde se conjuga un proceso interno con la magnificencia de la naturaleza, que culmina en una enorme sensación de satisfacción y agradecimiento por esa belleza difícil de explicar.

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